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Gascue clama lo rescaten

Santo Domingo.-Sin importar la hora del día o la noche, vivir o caminar por cualquier calle de Gascue se ha convertido en un problema descomunal, ya que una gran cantidad de sus vías y aceras se encuentran rotas, ocupadas por vehículos estacionados en ambos sentidos a toda hora, mientras vendedores de frutas y víveres en camionetas y triciclos dificultan el tránsito. De noche la oscuridad es total.

Muchas de sus calles están intransitables para conductores y peatones, ya que en la zona proliferan las oficinas gubernamentales, que no disponen de parqueos para empleados y visitantes, provocando una caos permanente en el área.

Caminar es una odisea, las aceras de una gran mayoría de las calles están rotas, y es que al parecer hace mucho tiempo que las autoridades municipales no las reparan.
Aunque el problema de la basura es algo cíclico (algunos días sí, y otros no) el asunto de las hierbas y aguas negras es lo “normal” en muchas de sus aceras y contenes.

Oscuridad

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A pesar de ser el territorio donde se encuentra el Palacio Nacional, el Banco Central, la Plaza de la Cultura, el Edificio de Oficinas Gubernamentales entre otras edificaciones, y uno de los lugares exclusivos de la capital, muchas de sus vías se encuentran sin luminarias nocturnas.

“Cuando Celso Marrancini estuvo en la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales, nos iluminó todas las calles de este sector; sin embargo por falta de mantenimiento del ayuntamiento muchas se han quemado y no han sido cambiadas. Ya en Gascue no se puede andar de día ni de noche”, expresó Antonio Sepúlveda, residente.

Con una simple observación se pudo notar que el problema se resuelve con la sustitución de las bombillas que están quemadas.
Vivir en Gascue

En sus orígenes nacer, vivir, pasar la niñez, la adolescencia y la vejez en Gascue era un verdadero placer, ya que todo el entorno era como un paraíso.

Una variada vegetación y árboles frutales como almendros, guayaba, guanábana, limoncillo, mango, ceibas, amapolas y carolinas en una planicie cerca del mar, distinguía a gascue, era como vivir en la gloria.

Hoy día el escenario es totalmente diferente, muchas de las bellas casas que una vez eran parte del esplendor del sector se encuentran abandonas y otras han sido vendidas para dar paso a edificios de apartamentos, oficinas gubernamentales y negocios privados, lo que ha origina un movimiento vehicular enorme.

Colmados con deliveries en motocicletas que se pasan todo el día de aquí para allá a toda velocidad, sin luces, en vía contraria y sin la mínima consideración a la hora de hacer ruido. Para tomar un ejemplo, imagínese 60 negocios con tres deliveries cada uno, seríian 180 motocicletas por más de 12 horas diariamente transitando por las calles.

Otro problema es la música alta de estos establecimientos donde se venden bebidas alcohólicas servidas ahí mismo.

Clínicas privadas, bancas de apuestas, e inseguridad en sentido general hacen de Gascue un lugar en el que ya no se puede vivir en paz.

Como si todo esto fuera poco sus calles internas son usadas para evadir los taponamientos que a todas horas se adueñan de las avenidas que bordean el sector como lo son las avenidas George Washingon, Máximo Gómez, 30 de Marzo y Francia, empeorando aún más la vida de sus habitantes.
Gascue “Patrimonial”

“Gascue cada día más se llena de colmadones donde se venden cerveza, música alta, de prostíbulos, más de 70 oficinas públicas sin estacionamientos. Los estacionamientos son las aceras. Hay como nueve plazas de salud construidas sin ningún criterio para su instalación”, enumeró Néstor Puente, presidente de la Junta de Vecinos Gascue Patrimonial.

“Sin excepción usted encuentra en lo que es Ginecología y Obstetricia que por ahí no se puede transitar. Parqueos a ambos lados de las calles. Una irresponsabilidad de las autoridades de no exigirles lo que dice la ley, que todo negocio o institución debe tener parqueos para sus clientes”, agregó Puente.

En muchas de las calles, llenas de vehículos de lado y lado se observan individuos con cartones y garrotes que se autodefinen como parqueadores de vehículos. Ellos cobran para que a su vehículo “no le pase nada”, vendiendo un servicio que nadie pide, pero de no usarlo su carro puede aparecer con una luz rota o en el menor de los casos con ralladuras.

“Aquí se han establecidos una serie de indeseables, delincuentes de otros barrios, con palos a cuidar los carros. Y toman todos los frentes de las casas y los que vivimos ahí no podemos parquearnos ni entrar libremente. Una banda de delincuente sin ninguna regulación que ha invadido Gascue y nadie hace nada”, enfatizo el comunitario.

Según los moradores del lugar la inseguridad está en un punto crítico, ya que el robo de espejos y baterías se ha convertido en algo común. Al igual que los robos en casas y los atracos en las calles a las personas que transitan por la zona.

Los centros médicos y las oficinas publicas por sus características de concentradores de personas han dado origen a que aparte de los parqueadores, lleguen vendedores de frutas, coqueros y paleteras, y de otros negocios (casi todos atendidos por haitianos) y se establezcan el cualquier esquina o debajo de cualquier árbol en todo Gascue.

Recorriendo la zona se pudo contactar que una gran mayoría de las casas patrimoniales del sector se encuentran cerradas, ya que los dueños originales no viven en ellas, y estas no pueden ser remodeladas por una disposición del Ayuntamiento. Por otro lado los propietarios se niegan a venderlas ya que los precios están muy deprimidos por la arrabalización.

Por esta razón muchas de estas viviendas están siendo usadas por indocumentados haitianos que pasan las noches y luego se van en la mañana, hasta que el día vuelva a finalizar.

Para Néstor Puente, la situación de Gascue es deprimente: “Una gran mayoría de las casas de este sector están abandonada y se han convertido en nido de ladrones, viviendas de haitianos, y de indeseables que atracan y las usan como refugio”.

Puntos críticos

Aunque el caos en el transito se ha generalizado en todo Gascue, posiblemente el problema más apremiante se encuentre en las calles usadas como parqueos privados por paga en las intersecciones y cuadrantes formados por las calles Lea de Castro, Casimiro de Moya, Hermanos Deligne y José Joaquín Pérez.

También se han tomado las vías Arístides Fiallo Cabral, Mahatma Gandhi y la Abelardo Rodríguez, entre otras. El común denominador de estas vías es que todas tienen algún negocio público o privado en sus alrededores.

Orígenes

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Gascue fue una inmensa llanura a campo abierto en las afueras de la ciudad intramuros con abundante vegetación y posos de agua que lo hacía un lugar codiciable debido a la falta de este líquido en la ciudad de Santo Domingo, sin embargo no era muy habitado por la inseguridad que representaba vivir fuera de las murallas que la protegían.

Después de un tiempo empiezan a ser construidas pequeñas estancias de veraneo más allá de la “Sabana del Estado” o “Ejido de la Sabana”, que eran unos terrenos al oeste de la Puerta del Conde.

Este lugar era usado para la caza de palomas y la búsqueda de frutas silvestre. Y fue en estos terrenos donde se construyó el Parque Independencia.

También en estos alrededores se inauguró en 1824 el Cementerio Municipal de Santo Domingo o Cementerio Independencia. A partir de ese espacio surgieron los senderos o camino hacia el oeste, posteriormente convertidos en las avenidas Independencia y Bolívar.

Su nombre se debe a que su primer habitante fue Francisco Gascué, quien había establecido su estancia en la zona desde el 1735, aunque la urbanización del sector no ocurriría hasta el principio del siglo XX. Documentos afirman que ya para el 1924 la zona estaba totalmente urbanizada, hasta la Máximo Gómez.

En 1940 era una de las zonas más exclusivas de la ciudad capital, habitada por la clase media, militares y familias muy allegadas al régimen de la dictadura trujillista.

Ordenanza 5-2013

En busca de una solución al problema de Gascue el Ayuntamiento del Distrito Nacional (ADN) dictó la ordenanza 5-2013, que convierte esta zona en un patrimonio urbanístico y arquitectónico de la ciudad de Santo Domingo.

Cinco años después de la reglamentación no ha habido ningún cambio a favor, sino en contra.

Un apunte

Responsabilidad
Los principales responsables de la transformación de Gascue de sector exclusivo en barrio común han sido los distintos gobiernos y ayuntamientos desde los años 70 a nuestros días, que han auspiciado las construcciones de oficinas gubernamentales y han dado los permisos para las instalaciones de todo tipo de negocios en este lugar.